PREGUNTAS Y RESPUESTAS ACERCA DEL SÁBADO

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La pregunta fue dirigida a mi correo personal

 

A. MAGAÑA 04-JUL-2007

 

Sr. Oscar Mata

 
No encuentro mandato en el Génesis para guardar el Sábado sino hasta el Éxodo, y le sugiero que calcule cuanto tiempo transcurrió entre estas dos citas Bíblicas. 
 
Sólo dígame en que lugar de la Biblia, del Nuevo Testamento encontramos el mandato para  guardar el Sábado; y sobre el señalamiento de que fue Constantino en el siglo IV el que cambió al Domingo, lo invito a que siga leyendo el Nuevo testamento.

 

O. MATA 04-JUL-2007

 

Apreciado Señor A. Magaña

 

Agradezco su comunicación. Me imagino que tuvo conocimiento de que yo creo y observo el séptimo día.

 

En lo que respecta al tiempo trascurrido desde que Dios reposó en sábado (aproximadamente 3924 adC) y la data de la ley (aproximadamente 1476 adC), trascurrieron alrededor de 2448 años. Sin embargo, ¿cree usted que la ley se originó en el Sinaí?

 

¿Por qué fue hecho el sábado?: “También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado.” Marcos 2:27. Si considera que el hombre fue hecho en el sexto día y el sábado en el séptimo, entonces lo que anda buscando en Génesis, lo encuentra en boca del mismo Jesús. ¿Le creemos a Él o buscamos más argumentos?

 

¿Para qué busca usted la respuesta en Génesis? Después de todo, originalmente Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio eran un solo libro. Ese libro se llama Torah o Pentateuco.

 

Pero ya que le interesa el Génesis, le invito a que encuentre en las Sagradas Escrituras si Dios revocó la bendición y la santificación del séptimo día: “Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho.” Génesis 2:2-3.

 

¿Quién le ha dicho a usted que el Nuevo Testamento debe confirmar lo escrito en el Antiguo Testamento? ¿Será esa la razón por la cual muchos no portan una Biblia completa sino solamente un Nuevo Testamento?

 

Sin embargo, en el Nuevo Testamento, encontramos algunos pasajes relacionados con el sábado:

 

1.      Porque Señor es del sábado el Hijo del hombre. Mateo 12:8.

2.      Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno ni en sábado. Mateo 24:20. ¿Cuál es la razón por la que Jesús dijo a sus discípulos que oraran porque la huída no fuera sábado?

3.      Y vueltas, aparejaron drogas aromáticas y ungüentos; y reposaron el sábado, conforme al mandamiento. Lucas 23:56. ¿Por qué reposaron, si Cristo ya las había librado de esa “atadura”?

 

¿Quién se anima a reducir los mandamientos de Dios? Jesús dijo: “No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas. De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos.” Mateo 5:17-19.

 

Si usted anda buscando el mandato en el Nuevo Testamento, como si fuese lo único de la Biblia, recuerde que la “ley y los profetas” son Antiguo Testamento, lo cual Jesús dijo que no fue abrogado. Cualquiera que infrinja uno de esos mandamientos y así lo enseñe, muy pequeño será llamado.

 

En lo que respecto a Constantino, ya que me invita a leer el Nuevo Testamento, le cuento que lo he leído y no he encontrado ni una sola cita, en la cual Dios, Jesús o alguno de los escritores del Testamento, hagan mención del cambio de sábado a domingo. Si usted la encontró, sírvase enviármela.

 

Le invito indague en la historia para constatar que el verdadero autor del cambio de sábado a domingo fue Constantino. Pero para su ayuda adjunto lo siguiente: “Históricamente el domingo fue declarado día del Señor o día de reposo el 7 de marzo del año 321 dC por el emperador romano Constantino, quien profesaba unirse al cristianismo, pero con algunas tendencias de su antigua religión, en la cual se adoraba al dios sol como principal figura y deidadAl inicio esta ley era solo de carácter civil, y no desplazaba al sábado, sino que se adoraba a Dios en ambos días, siendo prominente el sábado aún sobre el domingo. Pero luego de ser dictada la segunda ley del Canon (ley eclesiástica) 28 del tercer Concilio de Orleans, Francia, en el año 538 dC es cuando se proclama el domingo con leyes más severas... En sí el Domingo es el primer día de la semana, aunque se tomó como el Lunes el primer día por ser laboral.” (Wikipedia, La Enciclopedia Libre, artículo “Domingo”, citado en: http://es.wikipedia.org/wiki/Domingo)

 

Note usted que el sábado aún se guardaba en el siglo IV. ¿Se da cuenta usted que el cambio surgió en Constantino y que fue apoyado posteriormente por documentos que resultaron ser “farsa”?

 

Mis respuestas son con todo respeto para usted, mismas que forman parte de mis convicciones como cristiano.

 

Por último dejo una bendición para usted, por si la quiere: “Bienaventurado el hombre que esto hiciere, y el hijo del hombre que esto abrazare: que guarda el sábado de profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal. Y á los hijos de los extranjeros que se allegaren á Jehová para ministrarle, y que amaren el nombre de Jehová para ser sus siervos: á todos los que guardaren el sábado de profanarlo, y abrazaren mi pacto, o los llevaré al monte de mi santidad, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa, casa de oración será llamada de todos los pueblos.” Isaías 56:2, 6, 7.

 

A. MAGAÑA 05-JUL-2007

 

Sr. Oscar Mata

 
Usted insinúa que antes de que fuera dada la ley por Moisés, se guardaba el Sábado?, pero antes de ley también fue dada la circuncisión Gn. 17:10, y entonces mi pregunta es ¿también ustedes practican la circuncisión, siendo uno de los mandamientos de la ley? ¿o uno si y otro no? ¿dónde en la Escritura leemos que se haya dado mandamiento alguno de guardar el séptimo día antes de ser redimido el pueblo de Israel de la esclavitud? ¿usted hace sacrificio, pues es parte esencial de la ley del sábado? (Nm. 28:9,10)

 
¿Por qué será que los mandamientos dados a nuestros primeros padres en el Edén, y en los que fueron dados a los patriarcas -Noé, Abraham y otros, no se les hace referencia a ningún deber de guardar el sábado?

 
Bien se ha dicho que 'un texto fuera de contexto, es un pretexto', yo lo invito a que me de sólo una referencia en la vida de Abraham guardando el día de reposo.

 
Ya lo dijo Agustín de Hipona 'trácese bien la escritura y ella concuerda'.

 
Sr. Mata, verdaderamente creo que la confusión religiosa que impera en nuestros días, se debe a que no se entiende las DISPENSACIONES que se encuentran en la escritura, y extiéndase por Dispensación: las diferentes economías o administración con que Dios ha tratado con la humanidad.

 
En Abraham encontramos la promesa  Gn.12:1, en Moisés encontramos la ley Ex19:1 y en Cristo encontramos la BENDITA GRACIA ( la Iglesia) Hch.2:1; Jn 1:17.


No nos olvidemos que la ley era para el pueblo de Israel (Ex. 31:17,18; Ez. 20:10-12; Neh. 9:12-14; Salm. 81:4) 'estatuto es para Israel'

 
Usted dice que el Domingo entró con Constantino en siglo IV. ¿Cómo explica entonces que los 'padres' de la Iglesia, quienes escribieron durante los primeros tres siglos después de Cristo, hablan del primer día de la semana para las reuniones de los creyentes?

 
Dice el Apóstol Pablo: 'Por tanto, nadie los juzgue... en días de reposo  Col.2:16, por que no estáis bajo la ley, sino la GRACIA' Rm. 6:14

 

Es bien reconocido que el calendario que seguimos actualmente en el mundo civilizado es obra netamente de los tiempos modernos.

 

El calendario que instituyo Moisés para el pueblo de Israel, y que fue el que quedó vigente desde Moisés hasta la destrucción del templo de Jerusalén por Nabucodonosor, fue por mucho tiempo un misterio para los estudiantes de la Biblia; pero últimamente se ha descubierto el decreto de este calendario, y se considera como el más completo que se ha conocido.

 

Moisés, por su esmerada educación egipcia, tuvo profundos conocimientos astronómicos, y estos conocimientos le fueron luego reforzados por la revelación de Dios. Por esos motivos pudo perfeccionar el siguiente calendario:

 

Cada mes tenía treinta días, y el año contaba doce meses; pero para completar los 365 días que tiene el año solar, se agregaban tres días tradicionales al mes de "Elul" y dos días al mes “Adar”. Y en vez de agregar un sábado cada cuatro años, se agregaba una semana de siete días cada 28 años.

 

Había en cada año corriente 51 semanas de siete días y una semana de ocho días, y cada 28 años tenía el año una semana más. Los días de la semana no tenían nombre, sino que se contaban como primero, segundo, tercero, cuarto, quinto y sexto día, después el día de reposo.

 

El primer día del año era siempre día de reposo, y todos loa días de reposo caían precisamente en las mismas fechas todos los años. Esto se efectuaba por medio de una semana de ocho días en cada año. Esa semana larga caía en la fiesta de Pentecostés cuando había un doble reposo.

 

Es tradicional que los judíos todavía celebran en el Pentecostés dos días de reposo seguidos. Esto da por resultado que según nuestro calendario de días con nombres fijos en la semana, el día de reposo de los israelitas no corresponde a ningún día fijo de nuestra semana, sino que, por ejemplo, si desde el principio del año caía en el día que corresponde a nuestro sábado, al llegar al Pentecostés con el doble reposo, desde entonces seguiría el sabat o reposo en el día que corresponde a nuestro domingo, hasta llegar al Pentecostés del siguiente año. Luego seguiría el reposo en el día que corresponde a nuestro lunes. Por lo tanto caería el sabat israelita en el día correspondiente a nuestro sábado solamente cada siete años.

 

Esto comprueba, pues, infaliblemente que el sabat israelita  no corresponde propiamente a ningún día de semana, y es otra razón más por la que nosotros los cristianos no estamos obligados, por ley, a guardar el sábado.

 

Prueba infalible de que el calendario mosaico tenía los días de reposo en fechas fijas es que los días diez y catorce del mes de Abib eran días en que los israelitas necesariamente, por mandato de Dios, tenían que hacer trabajos que no podían hacer en día de reposo. (Véanse Éxodo 12:3,5,6,24).

 

En el año 587 antes de Cristo, cuando Jerusalén fue destruida y el pueblo de los judíos fue llevado a cautiverio en Babilonia, se terminó el tiempo del calendario mosaico. Cuando volvieron los judíos del destierro, después de setenta años, estaban bajo el dominio Medo-Perea, y naturalmente tuvieron que regirse por el calendario de esa nación pagana, y no han vuelto a establecer el calendario mosaico.

 

La gracia gloriosa del Salvador

 

El célebre evangelista D. L. Moody ha escrito la siguiente comparación significativa entre la ley y la gracia—

 

·         La ley por Moisés fue dada. La gracia y la verdad por Jesucristo vinieron.

·         La ley dice: Haz esto y vivirás. La gracia dice: Vive, y entonces harás.

·         La ley dice: La paga del pecado es la muerte. La gracia dice: El don gratuito de Dios es la vida eterna.

·         La ley dice: El alma que pecare, morirá. La gracia dice: El que cree en Cristo, aun que esté muerto, vivirá

·         La ley pronuncia condenación y muerte. La gracia proclama justificación y vida.

·         La ley dice: Créate un corazón y un espíritu nuevo. La gracia dice: Yo os daré un nuevo corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros.

·         La ley se dirige al hombre como formando parte de la vieja creación. La gracia hace al hombre miembro de una nueva creación.

·         La ley pide obediencia por el terror del Señor. La gracia amonesta en el amor de Cristo.

·         La ley pide santidad. La gracia da santidad.

·         La ley dice: Condénalo. La gracia dice: Sálvalo.

·         La ley habla de sacrificios sacerdotales. La gracia habla de un solo sacrificio: el de Cristo, y por este sacrificio trae eterna paz al alma que acepta la salvación en Cristo.

                                         

O. MATA 05-JUL-2007

 

Señor Magaña:

 

Nuevamente agradezco su comunicación.

 

No me queda la menor duda de que para usted es toda la ley o nada, porque nuestro tema es el sábado, pero usted mezcla la circuncisión y los sacrificios.

 

Pero si lo quiere saber, yo estoy circuncidado en el corazón (“Mas es Judío el que lo es en lo interior; y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no es de los hombres, sino de Dios.” Romanos 2:29). La circuncisión pasó de ser un tema en la carne, para serlo en el espíritu. Después de todo, ¿qué es la circuncisión? NADA ("La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es; sino la observancia de las mandamientos de Dios. 1ª a los Corintios 7:19 “Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad.” Gálatas 5:6) Note usted que la circuncisión es nada, pero ¿qué dice usted de los mandamientos y de la fe? Pienso que en cuanto a la fe, no hay discusión. Usted habla de la ley como si todo fuese rito, olvidándose de que hay mandamientos por cumplir, incluyendo el séptimo día, porque ¿Quién cercenó los diez mandamientos, sino el mismo sistema católico? Recuerde que el sábado no aparece en los diez mandamientos católicos.

 

En lo que respecta a los sacrificios, el sacrificio presentado por Cristo es suficiente, por lo que la sangre de los animales no es necesaria, porque el Cordero de Dios hizo un sacrificio único (“Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.” Efesios 5:2 “Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios,” Hebreos 10:12).

 

De tal manera, que usted habla de circuncisión y de sacrificios según la ley, pero creo en la circuncisión espiritual y en el sacrificio suficiente de Cristo. ¿Para qué habría yo de guardar esos ritos, si Cristo ya me liberó de ellos?

 

¿Por qué será que los mandamientos dados a nuestros primeros padres en el Edén, y en los que fueron dados a los patriarcas -Noé, Abraham y otros, no se les hace referencia a ningún deber de guardar el sábado? Sencillo, si la ley hubiese sido dada en forma sistemática, como usted pretende, ¿qué sentido tenía la data de la ley en el Sinaí? ¿Qué mandamientos recibió Abrahán? ¿Será que Dios tenía mandamientos diferentes y después los actualizó? Yo le doy la referencia en boca de Dios de que Abrahán guardó todas las leyes de Dios (“Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.” Génesis 26:5)

 

Le pregunto, ¿por causa de cual hombre fue hecho el sábado? (“También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado.” Marcos 2:27) ¿Acaso Abrahán era un ángel o alguna otra clase de ser? El sábado también fue hecho por causa de Abrahán, y aunque usted no lo desea, también hecho por causa suya, porque usted también es un hombre. 

 

Y no son textos fuera de contexto para poner pretextos.

 

¡Excelente lo de Agustín de Hipona! Lo invito a que lo practique.

 

Muy atinado, en Abrahán encontramos las promesas. ¿Están vigentes las promesas? (“Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham sois, y conforme á la promesa los herederos.” Gálatas 3:29) Pero como ya apunté antes, Abrahán también recibió leyes, las cuales guardó. En Moisés encontramos la ley escrita en forma sistemática, es decir, como un cuerpo legislativo. En Cristo encontramos la Bendita Gracia. Amén.

 

Me imagino que usted toma las promesas de Abrahán y la Gracia de Cristo, pero no las leyes de Moisés.

 

Las leyes, según lo que me escribió, eran para el pueblo de Israel. Sin embargo, ahora ya no se habla sólo de Israel, porque Dios de ambos pueblos hizo uno, para lo cual solamente derribó la pared intermedia, la ley de los mandamientos en orden a ritos (“Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación; Dirimiendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos en orden á ritos, para edificar en sí mismo los dos en un nuevo hombre, haciendo la paz, Y reconciliar por la cruz con Dios á ambos en un mismo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino, y anunció la paz á vosotros que estabais lejos, y á los que estaban cerca: Que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios;” Efesios 2:14-19) Me parece que usted se sigue considerando extranjero y por eso es que no se sujeta a la ley de Dios. Para hacer un mismo pueblo, Dios dirimió lo que nos enemistaba, la ley de los mandamientos en orden a ritos. Sin embargo, usted pretende dirimir toda la ley y no solamente lo ritual, al pedirme que también observe la circuncisión y los sacrificios (“Y ofreció el holocausto, é hizo según el rito.” Levítico 9.16 “ENTONCES algunos que venían de Judea enseñaban á los hermanos: Que si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.” Hechos 15:1). ¿Nota usted la diferencia?

 

¿Será que Cristo dirimió toda ley?: “Y á vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz;” Colosenses 2:13-14. Que yo sepa, las Escrituras sólo hablan de que Cristo rayó la cédula de los ritos. Esa es la razón por la cual Cristo dijo al joven rico que si quería entrar en la vida, debía guardar los mandamientos; ¿cuáles? Él mencionó algunos de los diez mandamientos y el amor al prójimo: “Y he aquí, uno llegándose le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Y él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es á saber, Dios: y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Dícele: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No mataras: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra á tu padre y á tu madre: y, Amarás á tu prójimo como á ti mismo.” De seguro que a usted le hubiera encantado que Jesús recitara los diez mandamientos para creer que el sábado también está incluido.

 

Hablando de los “padres de la Iglesia”, como no le bastó con el dato histórico que le adjunté, desea encontrar en ellos la observancia. Pues yo le lanzo un reto, deje a los padres de la Iglesia por un lado y muéstreme según la Biblia que Dios autorizó el cambio al domingo. Sin embargo, para alimentar su conocimiento le envío la siguiente información:

 

1.      Socrates Scolasticus, Eccl. History. “Entonces la simiente espiritual de Abraham huyeron a Pella, al otro lado del Jordán donde encontraron un lugar de refugio, y pudieron servir a su maestro y guardar su día de reposo.

2.      La Historia Eclesiástica de Eusebio. “Philo, el filósofo e historiador, afirma que este día de reposo era el séptimo día de la semana.

3.      D.T.H. Mover (iglesia de Inglaterra) diálogos sobre el día del Señor, Londres 1701. “Los cristianos primitivos tenían una gran veneración por el día de reposo, y pasaban el día en devoción y en sermones…. Siguieron esta practica de los apóstoles mismos…”

4.      Jhon Ley, El domingo un día de reposo, Londres 1640 “Desde el tiempo de los apóstoles hasta el concilio de Laodicea [364 d.c.] la observancia santa del sábado Judío continuó, como puede ser demostrado por varios autores: sí, no obstante el decreto del concilio en su contra.

5.      Mingano Early Spread of Cristianity. Tan temprano como el Año 225 d.c…existieron grandes obispados o conferencias de los que guardan el sábado desde la Iglesia del Este desde Palestina hasta India.

6.      Dr. Peter Heylyn, Historia del día de reposo. Londres 1636 “En la Iglesia de Milán (Italia) parece que el sábado era considerado en bastante estima. No es que las Iglesias del Este o cualquiera de las otras que observaban ese día de reposo para adorar a Jesús el Señor del sábado… Ambrosio el famoso obispo de Milán, dijo que cuando él estaba en Milán observaba el sábado, pero en Roma observaba el domingo. Esto origino el dicho: Cuando en Roma haz como Roma.

7.      O'Leary. La Iglesia y padres siríacos. Persia 335-375 d.c. “Ellos [los Cristianos] desprecian nuestro dios-sol ¿No fue Zoroastro, el santo fundador de nuestras creencias divinas, el que instituyo el domingo hace mil años en honor al sol y para suplantar el sábado del antiguo testamento? Y aun estos Cristianos tienen servicios divinos en sábado.

 

Aunque parezca extraño,  ningún escritor: de los siglos II, III y IV, jamás citó un solo versículo bíblico como autoridad para justificar la observancia del domingo en lugar del sábado. Ni Bernabé, ni Ignacio, ni Justino, ni Ireneo, ni Tertuliano, ni Clemente de Roma, ni Clemente de Alejandría, ni Orígenes, ni Cipriano, ni Victoriano, ni ningún otro autor que viviese cerca del tiempo cuando Jesús vivió, sabia que existiese ninguna instrucción bíblica o apostólica de que debía observarse el domingo en lugar del sábado.

 

Analice la historia y note que los que insistieron en el domingo fueron las autoridades de la Iglesia Católica. No sé si usted es católico, pero los verdaderos cristianos, nunca enseñaron que el domingo debía reposarse en lugar del sábado.


En lo que respecta a que nadie juzgue en días de reposo, le invito a que analice el contexto y la diferencia entre los sábados ceremoniales o rituales y los sábados semanales: “Y á vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz; Y despojando los principados y las potestades, sacólos á la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo. Por tanto, nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados: Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo." Colosenses 2:13-17. Note que Pablo viene hablando de la cédula de los ritos, por eso es que menciona la comida, la bebida, las fiestas, la luna nueva y los “sábados”.

 

Le voy a citar algunos sábados rituales:

 

1.      Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, á los diez del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que peregrina entre vosotros: Porque en este día se os reconciliará para limpiaros; y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová. Sábado de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas, por estatuto perpetuo.” Levítico 16:29-31.

2.      Habla á los hijos de Israel, y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis sábado, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación.” Levítico 23:24.

3.      Empero á los quince del mes séptimo, cuando hubiereis allegado el fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová por siete días: el primer día será sábado; sábado será también el octavo día.” Levítico 23:39.

 

Así que por favor no me venga a citar textos fuera de contexto para ponerme el pretexto de que Pablo estaba hablando de los sábados semanales.

 

En cuanto al documento adjunto, también tengo algunos comentarios.

 

1.      “La ley por Moisés fue dada. La gracia y la verdad por Jesucristo vinieron.” De esto ya escribí antes.

2.      “La ley dice: Haz esto y vivirás. La gracia dice: Vive, y entonces harás.” A través del sacrificio de Cristo, heredamos vida eterna; pero, “Mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.” Mateo 24:13. ¿Perseverar en qué? Pues, ¿quiere saber usted quienes son los hijos de Dios que heredarán la vida eterna?: “Entonces el dragón fué airado contra la mujer; y se fué á hacer guerra contra los otros de la simiente de ella, los cuales guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo.” Apocalipsis 12:17; “Aquí está la paciencia de los santos; aquí están los que guardan los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús.” Apocalipsis 14:12. No quiere decir esto que por la observancia de los mandamientos soy salvo, sino por Cristo, pero por cuanto soy salvo, persevero en obediencia a sus mandamientos.

3.      “La ley dice: La paga del pecado es la muerte. La gracia dice: El don gratuito de Dios es la vida eterna.” Que yo sepa, no es la ley la que dice que la paga del pecado es muerte, sino Dios mismo a través de sus siervos: “Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” Por cierto, ¿quiere una definición de pecado (hay otras)? “Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley; pues el pecado es transgresión de la ley.” 1ª de Juan 3:4. Con razón no quieren la ley, porque sin ley (no lo juzgo a usted, porque no conozco su vida ni sus actos), no pecan y pueden vivir como quieran (libertad no es libertinaje).

4.      “La ley dice: El alma que pecare, morirá. La gracia dice: El que cree en Cristo, aun que esté muerto, vivirá.” Que yo sepa, fue Dios mismo quien dijo lo que se está atribuyendo a la ley: “He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.” Ezequiel 18:4. ¿Cree usted que el alma que pecare (sin redención) no va a morir? Esa no es una sentencia de la ley, sino una sentencia divina.

5.      “La ley pronuncia condenación y muerte. La gracia proclama justificación y vida.” ¿Qué me dice de esto que escribió Pablo?: “De manera que la ley á la verdad es santa, y el mandamiento santo, y justo, y bueno.” Romanos 7:12. “¿Luego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera; antes establecemos la ley.” Romanos 3:31.

6.      “La ley se dirige al hombre como formando parte de la vieja creación. La gracia hace al hombre miembro de una nueva creación.” ¿Cristo, el postrer Adán, mandó al joven rico a guardar mandatos de la vieja creación, para ser tomado en cuenta en la vida de la nueva creación? Razone esto.

7.      “La ley pide obediencia por el terror del Señor. La gracia amonesta en el amor de Cristo.” ¿Qué Dios es ese que exige obediencia sustentado en el “terror”? ¿Será que Dios no amaba antes a su pueblo?

8.      “La ley pide santidad. La gracia da santidad.” Que yo sepa, Dios mismo es quien pide que seamos santos: “Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios.” Levítico 20:7; Un precepto de la ley ratificado por Pedro: “Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.” 1ª de Pedro 1:16.

9.      “La ley dice: Condénalo. La gracia dice: Sálvalo.” La condenación es una consecuencia del pecado: “Ni tampoco de la manera que por un pecado, así también el don: porque el juicio á la verdad vino de un pecado para condenación, mas la gracia vino de muchos delitos para justificación.” Romanos 5:16. La salvación es una consecuencia de la gracia, para los que se acogen a ella.

10.  “La ley habla de sacrificios sacerdotales. La gracia habla de un solo sacrificio: el de Cristo, y por este sacrificio trae eterna paz al alma que acepta la salvación en Cristo.” ¡Qué ignorancia más grande reducir a la ley a sacrificios sacerdotales! Me parece que Moody resume a la ley en solamente ritos.

 

Le reitero mis respetos, pues no pretendo polemizar con usted, sino responder a lo escrito por usted. Usted no es mi enemigo. Al contrario, a ambos nos une la fe de que en Cristo hay salvación.

 

Por último, le recuerdo algunos aspectos de mi anterior comunicación, lo cual me gustaría saber de usted:

 

Pero ya que le interesa el Génesis, le invito a que encuentra en las Sagradas Escrituras si Dios revocó la bendición y la santificación del séptimo día.

¿Quién le ha dicho a usted que el Nuevo Testamento, debe confirmar lo escrito en el Antiguo Testamento?

¿Cuál es la razón por la que Jesús dijo a sus discípulos que oraran porque la huída no fuera en sábado?

“¿Quién se anima a reducir los mandamientos de Dios?

 

Aún le exhorto a que haga suya la bendición que le escribí en mi anterior comunicación. Usted es muy valioso para Dios y su interés por defender lo que cree es loable, pues eso lo saca de ser un simple fanático para ser un creyente. No sé cuáles son sus convicciones, pero me parece que busca al Señor con corazón sincero, por lo que no me queda más que rogar al Eterno, en el nombre de Jesucristo, que le permita crecer espiritualmente y que tanto usted, como yo, seamos coronados por el Señor en el día postrero.
 
 
Ċ
Oscar Mata,
11 jun. 2010 12:09
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