¿CREACIÓN O RECREACIÓN?

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Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó” (Génesis 1:27).

 

La Palabra de Dios nos enseña que los seres humanos somos creación de Dios, pero a través de la ciencia, se ha llegado a creer que esto es una fantasía y que somos el producto de cientos de miles de años de evolución. Pero la misma ciencia nos ha dado las herramientas para considerar sus errores.

 

National Geographic Society e IBM, patrocinaron un proyecto al que denominaron “Proyecto Genographic”, a través del cual se hicieron análisis de laboratorio e informáticos de ADN de cientos de miles de personas. Un equipo de científicos internacionales y de investigadores tomó muestras genéticas de personas de distintas partes del mundo. La investigación fue dirigida por el Doctor Spencer Wells.

 

Cuando el ADN pasa de una generación a otra, la mayoría se recombina por los procesos que dan la individualidad a cada uno de nosotros. Pero algunas partes del ADN permanecen intactas a través de las generaciones, sólo alterado de vez en cuando por mutaciones que se vuelven “marcadores genéticos”. Estos marcadores permiten a los genetistas rastrear al ser humano a través de las edades.[1]

 

Los resultados han sido asombrosos, pues se ha establecido que todos los seres humanos descendemos de un mismo progenitor. Con esto, la misma ciencia nos revela que Adán realmente existió y que todos, absolutamente todos los seres humanos descendemos de él.

 

Pero aun sin estos resultados, en la Palabra de Dios está escrito: “Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habitasen sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los términos de los habitación de ellos” (Hechos 17:26 RV1909).

 

No obstante de la perfecta creación de Dios, los seres humanos nos descarriamos por causa del pecado. Pero Dios en su misericordia, proveyó un camino para ser recreados y volver a la armonía con Él: “Con respecto a vuestra antigua manera de vivir, despojaos del viejo hombre que está viciado por los deseos engañosos; pero renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre que ha sido creado a semejanza de Dios en justicia y santidad de verdad” (Efesios 4:22-24). Ese camino es Jesucristo: “Jesús le dijo: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

 

Querido lector, ¿has tomado el camino hacia la recreación o permaneces en tu condición humana simple? Si permaneces en tu condición humana natural, heredarás corrupción, si transformas tu vida a través de Cristo, heredarás vida eterna. Tú eliges.


[1] Información tomada del link: https://www3.nationalgeographic.com/genographic/about.html

 
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Oscar Mata,
18 sept. 2009 17:57
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